13 oct. 2006

Enseñar Ciencia (II)

Decíamos hace casi un mes que lo difícil de ser enseñante hoy era motivar al alumnado. Las cosas no han cambiado en un mes y a veces hasta lo más sencillo requiere imaginación. Tenía que explicar lo importante que era la clasificación de los seres vivos en una asignatura asociada a las Ciencias Naturales que se llama Ibilbide Ekologikoak, es decir, recorridos ecológicos, donde preparamos una salida al monte o a la playa y luego nos vamos en un día habitualmente glorioso. Entre los trabajos que han de realizar previamente y durante la salida está la clasificación de plantas y animales, y si quitamos lo graciosos que les suelen resultar algunos de los nombres científicos como la Coccinella septempunctata para denominar a la mariquita (marigorringo en euskera), lo de ponerles nombres a las cosas y clasificarlas les suena a chino batua. Pues bien, para iniciarles en la clasificación pusimos la clase formando un corro, y en el suelo dejé caer el contenido de una bolsa donde había los siguientes elementos:

Varias monedas de Euro y céntimos
Una flauta de bambú
Un mapa de Euskal Herria doblado
Un pañuelo de papel (rosa)
Un bote de Lizipaina (amarillo)
Unas pastillas de Strepsils (amarillas)
Un rotulador Velleda (verde)
Una pintura verde
Una Manley amarilla
2 globos verdes
Un móvil antiguo
2 pilas, una AA y otra AAA
Un puro de una boda
2 mecheros (uno blanco y otro azul)
Un pin
Un CD
Una caja sin CD
Una postal...

...y así hasta 40 objetos. El ejercicio era simple: cada pareja de trabajo tenía que acordar un criterio e intentar clasificar el mayor número de objetos posibles. Mi alumnado que es cualquier cosa menos poco eficaz, enseguida se puso manos a la obra y empezaron a pensar cuál era el más adecuado, que si el tamaño, el color, de qué estaban hechos... He de confesar que me sorprendieron con su dedicación aunque no con su imaginación ya que casi todas (sólo hay 2 chicos) establecieron criterios similares y no se les ocurrió clasificar por el nombre, por dónde se podrían encontrar, por si servían para algo en concreto..., pero el resultado fue bueno. Para acabar la sesión les repartí el gráfico que podéis encontrar aquí .
Por cierto que en el gráfico clasifican a todas las algas en el reino Monera y en el seminario creemos que las unicelulares pase, pero las otras son del reino Landare seguro. En días sucesivos habrá más trabajos con claves dicotómicas, con explicaciones de los nombres en latín (son de 3º de la ESO y eso del latín les suena a viejo, muy viejo) y con más ejercicios imaginativos que se me vayan ocurriendo. Por aquí los iré poniendo. On egin!


1 comentario:

Anónimo dijo...

kaixo mikel:
zure ikasleak gara Esti ta Amaiur!!!! imaginazio asko daukagu ez zuk ipintzen duzun moduan!!!Espero dugu 10 bat jartzea globalean..bestela ikusiko duzu.!!zure emaila daukagu...jajaja!!!!
weno musu bat Esti ta Amaiur

LANGILEENAK