17 abr. 2005

La sociedad cambia... ¿la escuela no?

Sigo con el análisis iniciado 2 post más abajo. Según la mayoría de los enseñantes, de un tiempo a esta parte ha crecido el desinterés del alumnado, falla la disciplina, se ha abandonado la cultura del esfuerzo (esto suena mucho a PP) y la del sacrificio (que suena mucho a judeocristiano), no se lee, se busca el mínimo esfuerzo (uy!, he puesto "buscar" y eso igual tiene connotaciones positivas!!), no hay ningún control en casa y el hedonismo y el egoismo, dos poderosos "ismos", campan a sus anchas. La situación es muy, muy desalentadora, nada motivante para el profesorado y lo mismo para el alumnado, y por lo que parece, nos aboca a un fracaso en toda regla. Veamos, como el panorama es como la pizarra, o sea, negro, la tiza con la que escribamos se va a ver mucho mejor.

Hasta los años 80 muy poca gente se cuestionaba el modelo educativo, y aquel o aquella que no era capaz de resistir la presión a la que sometía a sus habitantes, salía del sistema y se iba a la dura vida laboral. Así sólo tenemos que echar la vista atrás y ver cómo el modelo aquel que tenía PREU y Reválida, o el de después, el de la EGB, el BUP, el COU y la selectividad, hacían perfectamente sus funciones de criba, dejando fuera del sistema a los no aptos (según para qué). O casi. Sí, ya que esta afirmación es muy relativa, porque muchos expulsados del antiguo sistema educativo, hoy son próceres en la sociedad, escalan a las más altas esferas de lo económico y se hacen notar en lo político (en este ámbito es donde el trepa inculto mejor se acopla a las ascensiones instantáneas y a los descensos apresurados). Así que aquella supuesta selección funcionaba más por otras vías, por pedigrí social, por labia, o por oportunidades económicas que por la propia del boletín de notas, a menudo cargado de "bolas", o sea, mentiras. Si aquellos tremendos programas educativos que muchos hemos sufrido (o disfrutado) tenían algo de positivo, la llegada de los socialistas al poder supuso la llegada de los pedagogos y los psicólogos a la escuela, y con ellos, las palabras de a cinco euros como constructivismo, actitudinal, procedimental y el omnipresente "aprender a aprender". Que conste que este tono irónico que se adivina entre letras no significa que esté en contra, sino muy al contrario, creo que es todo un logro, y que fue el inicio de algo que me gustaría fuera un poco más allá, pero sobre eso ya volveré.

Cuando la escuela se hizo "de todos y para todos" (no me va a entrar la risa, tranquilidad), eso de la inasistencia continuada a clase "porque tenía trabajar con su padre o madre" tenía un nombre, abstencionismo (ésta palabra de al menos 2 euros ya es) y se perseguía. Como la enseñanza era obligatoria hasta los 14 primero y hasta los 16 después, pues con todas las de la ley se estaba en ese bonito parking de personas con olor a lapicero hasta que el gobierno de turno lo dijera. De poco servía que te gustase o no estudiar, como se comentaba fuera, si no valías ya habría algún grupo de listos o de torpes donde meterte; si eras conflictivo y molestabas, te calzaban la disciplina a machamartillo y siempre habría una enseñanza no reglada donde inculcarte las "4 reglas", y darte puerta al mercado laboral.

Umm, y seguiré con soluciones pero aplicando filosofía "tercera ola"

1 comentario:

Anónimo dijo...

aunke me parece ke esta pagina esta de p...madre kreo el autor esta komo una cabra .Despues de ke me aya pedido varias veces matrimonio ajajaj es un profesor ke kreo ke es el puto amo de la ikas . SEGI HORRELA!!!!!

NOTARIO ANDEREÑOA